Beneficios y técnicas de la respiración yóguica

Dominar tu respiración tiene grandes beneficios, como el aumentar la capacidad pulmonar, respirar mejor, aprender técnicas de relajación, limpiar tus pulmones, etc. Por esto, desde hace milenios, El Yoga le da mucha importancia.

¿Qué es Pranayama?

El Pranayama es el conjunto de técnicas de respiración enmarcadas en la práctica del Yoga, cuyo objetivo es controlar aquello que la tradición del Yoga llamó prana, en sánscrito, y que se refería a la energía. Así pues, con el pranayama dirigimos la energía.

Hay tres tipos de respiración: respiración abdominal, torácica y clavicular. Cuando se reúnen todas de manera efectiva hablamos de respiración completa o respiración yóguica.

Las técnicas de pranayama son las formas en que se entrena la respiración.

Hay algo de confusión al hablar del significado del Pranayama, porque hay quien solo tiene en cuenta el significado etimológico (por ejemplo, en Wikipedia) y olvida el sentido que se le ha dado siempre al pranayama.

Es decir, el significado etimológico de Pranayama es “control de la respiración”, ya que es una palabra compuesta por prana, que quiere decir “aire, respiración, vida” y por yama o iama, que quiere decir “control”.

Sin embargo, estas son solo las palabras a partir de las cuales se creó una nueva, cuyo concepto o significado real es más amplio: control de la respiración, a la que la tradición del Yoga le atribuye una importante función, que es obtener la energía del Universo.

El Pranayama, o técnicas para aprender a respirar correctamente, tiene innumerables beneficios, algunos de ellos son:

  • Aumenta tu resistencia y los pulmones pueden tener el aire que necesitan en menos respiraciones.
  • Tienes más capacidad pulmonar para realizar esfuerzos físicos. Observa a las personas que respiran mal. Se cansan rápidamente con un pequeño esfuerzo, como subir escaleras.
  • Genera tranquilidad y paz mental. Una respiración pausada y suficiente es el estado natural del cuerpo, sin tensiones, que además provocan fatiga y cansancio mental.
  • Revitaliza el cuerpo. Después de realizar ejercicio recuperas el ritmo cardiaco y respiratorio normal mucho antes.
  • La respiración lenta y profunda reduce el esfuerzo que tiene que realizar el corazón, que se vuelve más eficiente y fuerte, funciona mejor y dura más tiempo.
  • En un momento de estrés o ansiedad consigue calmarte considerablemente.
  • Si estás nervioso, puedes controlar tus emociones y tomar decisiones más acordes.
  • La respiración profunda y lenta es un excelente regulador del apetito. Si quieres bajar de peso, sé consciente de que tener mayores niveles de oxígeno en sangre ayuda quitar ansiedad.
  • Ayuda a que el cuerpo recupere antes tras un esfuerzo.
  • Ayuda a dormir bien, puesto que calma la mente. La principal causa de insomnio es no saber relajarse y dejar a un lado los problemas hasta que hayas descansado.
  • Mejora la digestión. El cuerpo asimila mejor los alimentos gracias a que la mayor oxigenación de la sangre hace que es proceso de digestión sea más eficaz.
  • Es bueno para la piel. El cuerpo destina la mayor parte del oxígeno al cerebro. Una vez cubierta esa función, el resto se reparte. Con una mejor oxigenación, se destina más oxígeno a las glándulas pituitarias y pineales, importantísimas en el rejuvenecimiento de la piel.
  • Induce el estado de meditación.

Hay que ver el Pranayama como un ejercicio más de la clase, no es solo quedarse quieto y respirar.

Empieza observando la forma de respirar que tienes. No influyas en ella, solo observa.

  • No uses incienso u otros elementos que te distraigan, pero el incienso en particular es perjudicial porque puede irritar las vías respiratorias.

Meditación Janaki yoga